Desde que el Pacto Europeo de Migración y Asilo saliera aprobado este jueves en el Parlamento Europeo, diferentes organizaciones españolas y europeas han hecho público su rechazo a lo que consideran un grave atropello contra los derechos de las personas migrantes.

El mismo día de la aprobación tenía lugar en la plaza de Callao en Madrid una concentración con el lema ¡No al pacto europeo de migración y asilo! En lucha contra las políticas inhumanas y racistas. Convocados por una treintena de organizaciones sociales entre las que se encuentra Sercade, Nuevo Hogar Betania o la Red Interlavapiés, centenares de personas gritaron lemas como: Vergüenza o ningún ser humano es ilegal. Durante el encuentro también se leyó un manifiesto conjunto al que se han adherido hasta ahora más de 800 personas y cerca de 500 asociaciones.

«El objetivo de esta manifestación, aparte de protestar contra el pacto, es intentar visibilizarlo porque la gran mayoría de la ciudadanía no lo conoce», destaca para Alfa y Omega Carmen Rodríguez de la Red Solidaria de Acogida. Asegura también que están preocupados porque «se van a crear unos espacios de “no frontera” en el que los migrantes, según lleguen y aunque estén en territorio español, no se van a considerar que están en ese territorio y por lo tanto no accederán a los derechos del país al que han llegado».

De igual manera, Rodríguez subraya la importancia de las movilizaciones sociales y afirma que «toca una gran pelea para que esa aplicación en España sea lo menos gravosa para las personas migrantes».

En este sentido, delegaciones diocesanas de migraciones como la de Málaga han continuado convocando periódicamente a los Círculo del Silencio, que son una acción no violenta pública para la reflexión y la oración en torno a la realidad de los migrantes y refugiados, y que en concreto en este mes de abril se centrará en el Pacto Europeo de Migración y Asilo.

Por otro lado, Médicos Sin Fronteras también se ha posicionado a través de un comunicado, en el que afirma que «los eurodiputados han votado a favor de un pacto que aumenta la violencia y el sufrimiento de las personas» y que de ninguna manera garantiza protección a los que llegan a la Unión Europea, sino que «institucionaliza las prácticas más brutales y represivas; y consolida una década de políticas migratorias restrictivas y deshumanizadoras». Raquel Rodríguez, coordinadora de MSF en España considera que «con la aplicación del pacto, podemos anticipar las inevitables repercusiones médicas y humanitarias de un mayor número de personas atrapadas, obstaculizadas, detenidas y privadas de seguridad y protección en toda Europa».

Por su parte, Eve Geddie, directora de la Oficina de Amnistía Internacional ante las Instituciones Europeas, ha calificado en una declaración pública que el acuerdo está firmado «de forma vergonzosa y saben que provocará un mayor sufrimiento humano». «Europa ha perdido una oportunidad vital de construir un sistema de migración y asilo que sitúe los derechos humanos en su centro».

Fuente: alfayomega.es