La inminente visita del papa León XIV a Catalunya, prevista para el próximo 10 de junio, ha motivado la reacción de la plataforma Xarxa Dret i Presó.
La entidad, que agrupa a una decena de entidades civiles y de vocación católica, ha remitido una carta al Vaticano denunciando las precarias condiciones de Brians 1, el centro penitenciario donde el Pontífice hará una parada antes de su viaje a Montserrat.
Según el documento, dirigido a Robert Francis Prevost, Brians 1 ostenta el récord de ser la cárcel catalana “que más denuncias ha recibido” en materia de vulneración de derechos.
Un sistema en “clara regresión”
Durante su estancia, León XIV tiene programado un encuentro con algunas de las presas de Brians 1, la tercera cárcel con mayor densidad de Catalunya.
El centro alberga a casi 1.100 internos, divididos principalmente entre hombres en prisión provisional a la espera de juicio y mujeres ya condenadas.
La misiva enviada al Papa advierte que, aunque el sistema penitenciario catalán, gestionado por la Generalitat desde 1984, pueda parecer “muy avanzado” en comparación con prisiones africanas recientemente visitadas por el Pontífice, como la de Bata en Guinea Ecuatorial, la realidad es que presenta “síntomas de clara regresión, impropios de una sociedad occidental desarrollada“.
Elevada tasa de suicidios
Las organizaciones fundamentan su alarma en un informe del Comité para la Prevención de la Tortura del Consejo de Europa, destacando problemáticas graves en el día a día penitenciario.
Entre las alarmas principales figura la elevada tasa de suicidios, ya que Brians 1 suma cinco muertes por esta causa en lo que va de año, denuncian desde la organización.
A esto se une el abuso de medidas extremas, pues denuncian el uso recurrente de prácticas de aislamiento y contenciones mecánicas, como atar a los reclusos a las camas, unas medidas que se estarían aplicando como castigo y en proporciones muy superiores al resto de España.
Todo este escenario provoca un severo deterioro de la salud mental, que se ve agravado por “la lentitud y la falta de medios de la justicia”, afectando especialmente a quienes se encuentran en régimen preventivo.
Doble condena para las mujeres y las familias
El texto subraya la especial vulnerabilidad de las mujeres encarceladas. Al estar reubicadas en módulos dentro de recintos diseñados mayoritariamente para población masculina, las reclusas sufren graves limitaciones tanto en sus infraestructuras como en el acceso a actividades de reinserción.
Asimismo, la carta hace hincapié en el “sufrimiento” de las familias. La plataforma critica que el elevado coste del sistema penal –estimado en 6.000 euros mensuales por preso– no se traduce en una rehabilitación efectiva.
Por el contrario, genera un estigma social irreversible y condena a los familiares al empobrecimiento debido a los gastos judiciales y los constantes desplazamientos, lamentan.
Movimiento en el frente político
La presión de Xarxa Dret i Presó no se limita al ámbito eclesiástico. Gracias al impulso de esta plataforma y al apoyo de los grupos parlamentarios de ERC, Comuns y CUP, el Parlamento catalán está a punto de constituir un grupo de trabajo específico para auditar las condiciones de vida en las cárceles de la comunidad autónoma.
“En definitiva, el sistema no cumple los protocolos internacionales y genera efectos colaterales casi siempre definitivos en la degradación personal de los internos”, concluye el documento.
La carta cuenta con el respaldo de entidades de peso en la defensa de los derechos civiles, entre las que destacan Irídia, Justícia i Pau, el Institut de Drets Humans de Catalunya y el Observatori del Sistema penal de la Universitat de Barcelona, además de cooperativas legales y asociaciones de familiares de presos. Todas ellas esperan que la parada de León XIV sirva para visibilizar y exigir el fin de estas prácticas dentro de los muros de Brians 1.
Fuente: metropoliabierta.elespanol.com
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